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Economia

Nada se pierde, todo se transforma: una historia de economía circular entre la industria y el campo

Tres personas que no tenían vinculación previa integraron sus inquietudes, dicen que fueron “unidos por el olor” y convirtieron un problema en una solución. Desarrollaron un bioestimulante a partir de residuos orgánicos de una fábrica y se los apodó “los cartoneros del agro”.

 

Francisco observaba los crecientes volúmenes de residuos orgánicos de la fábrica y se convence que tiene que encontrarle un destino a todo ese material. No concibe la idea de no aprovechar toda esa montaña de subproductos de la producción de levaduras y desarrolla un bioestimulante.

Por una curiosa coincidencia Alejandro estaba en Cañuelas haciendo ensayos con fertilizantes biológicos cuando le llamó la atención un olor fuerte e inconfundible.

Francisco Bianchi
Francisco Bianchi

Arturo es un incansable buscador inquieto de oportunidades en el agro y -por algún extraño designio- “siempre eligió bailar con la más fea”. Desde sus primeras experiencias como vendedor estrella de semillas Asgrow (en una época donde Dekalb era la marca casi excluyente) hasta ser convocado en La Tijereta por el inolvidable Ángel Noli y más tarde para sumarse al equipo de ALZ Semillas un emprendimiento innovador focalizado precisamente en el desarrollo y comercialización de marcas de semillas alternativas.

Para comprender plenamente en ese momento, hay que situarse en el año 2010. Han pasado 12 años y todavía -parece mentira- no se hablaba de economía circular.

Arturo, Alejandro y Francisco aceptan que fueron unidos por el “olor”. A partir de aquel encuentro circunstancial fueron necesarios muchos meses de trabajo y un gran inversión de Lesaffre para poder convertir esa montaña de productos en un ejemplo pionero de la economía circular en el sector agropecuario argentino.

Alejandro Savage
Alejandro Savage

En la campaña siguiente -2011- el equipo de ALZ Semillas ya vendía 280 miles de litros de SmartFoil el producto desarrollado en cooperación con Lesaffre Argentina a partir del uso y transformación de los residuos de la producción de planta.

Hoy, apenas 11 años después, SmartFoil, uno de los primeros productos con este paradigma, se ha convertido en uno de los productos biológicos más exitosos de la Argentina, con un millón de litros vendidos. Además se exporta a más de 20 países, en algunos de los cuales es comercializado por Syngenta.

El reciclado de residuos puede ser “un negocio con pasión”

La pasión por “reciclar” de Arturo y del equipo de ALZ Semillas no se detuvo aquí y siguió buscando nuevas oportunidades bajo este novedoso concepto: transformar y vender lo que otros generan como subproductos en sus procesos productivos. A través de un amigo en común fueron contactados por Maltería Quilmes para disponer del residuo de malteado. Para entonces, Arturo ya había aprendido a apreciar estos subproductos por sus contenidos nutricionales.

El enorme desafío consistió en desarrollar rápidamente una red de clientes -fundamentalmente feedlots– capaces de recibir y valorar este producto. Como sucede en el ecosistema agropecuario, la voz se corrió rápidamente y la oportunidad siguiente también vino de la industria cervecera: en esta oportunidad de los pellets de raicilla, otro subproducto del proceso de malteado de excelente valor nutricional. ALZ Semillas comenzó a convertirlo en alimento y a distribuirlo.

En sus líneas de productos ofrecen más ejemplos de economía circular, como la utilización y transformación de sulfato de amonio, un residuo de la industria medicinal que funciona como corrector de calidad de agua y un fertilizante.

Nada se pierde, todo se transforma: una historia de economía circular entre la industria y el campo

Han pasado 11 años de aquel encuentro fortuito impulsado por el olor y el sueño de Arturo y Alejandro se convirtió en ALZ Nutrientes: una unidad de negocios completamente independiente focalizada en brindar soluciones nutricionales innovadoras para el agro moderno y desde sus modernas instalaciones en la localidad de Lima, provincia de Buenos Aires, abastecen a un mercado en franco crecimiento.

ALZ Nutrientes se ha convertido hoy en uno de los más acabados ejemplos del concepto de la economía circular en el agro donde casi la totalidad de los insumos para desarrollar sus productos son residuos de procesos industriales, como los 4 casos que hemos mencionado aquí.

Para ellos el concepto de economía circular no es una declaración marketinera, es una manera de hacer negocios y una verdadera pasión por transformar un supuesto residuo en productos de alto valor y calidad. No les molesta y les resulta simpático que los reconozcan como “los cartoneros del agro”, aunque ellos prefieren definirse como “los generadores de agro”.

Es esa clara vocación de generar la que les permite una mirada innovadora sobre cuestiones que suelen pasar desapercibidas. Se trata de un equipo preparado y dispuesto a tomar riesgos. Donde antes no se hacía nada, ellos generan oportunidad y trabajo. Cuando eso sucede, la economía además de ser circular, también se transforma en virtuosa.

*El autor es consultor en agronegocios.

 

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